p-Fenilendiamina: Riesgos en tintes para el cabello

La p-fenilendiamina (PPD) es uno de los ingredientes más utilizados en los tintes permanentes para el cabello, presente en cerca del 80% de las formulaciones en Estados Unidos y Europa. Su popularidad se debe a su capacidad para generar colores intensos y duraderos. Sin embargo, su seguridad continúa siendo motivo de debate. La IARC clasifica la exposición laboral a tintes capilares como “probablemente carcinógena”, mientras que el uso personal sigue catalogado como “no clasificable” por falta de evidencia concluyente🚫🧪. Aun así, la literatura científica es clara en un punto: la PPD es un sensibilizante extremo y un compuesto con potencial tóxico, especialmente asociado a dermatitis alérgica de contacto y, en casos excepcionales, a reacciones sistémicas por ingestión.

Cuando se formula un tinte permanente, la PPD penetra la fibra capilar y reacciona con el peróxido de hidrógeno para formar pigmentos estables. Este proceso también genera subproductos reactivos, incluidos radicales libres que pueden ocasionar daño celular. En condiciones experimentales, esta reacción puede producir la base de Bandrowski, un derivado altamente reactivo y mutagénico ⚠️. Aunque no se ha demostrado su formación en condiciones normales de uso, el riesgo de alergia sí está bien documentado: entre 1,5% y 6% de la población presenta sensibilidad a la PPD, cifra que puede superar el 20% en peluqueros debido a la exposición repetida. Además, los tatuajes de “henna negra” adulterados con PPD, prohibidos en muchos países, han incrementado los casos de dermatitis severa en jóvenes❗

En términos sistémicos, la toxicidad grave por PPD se relaciona casi exclusivamente con su ingestión, un problema reportado principalmente en países en desarrollo, donde puede causar fallas multiorgánicas potencialmente mortales. En el uso cosmético habitual, la absorción cutánea es mínima, y hasta ahora no existe evidencia concluyente que vincule de manera causal el uso de tintes permanentes con cáncer en la población general. Aun así, algunos estudios han observado asociaciones en subgrupos específicos, lo que ha llevado a regulaciones más estrictas. La Unión Europea limita su concentración al 2% sobre el cabello, y la FDA exige advertencias claras, prohibiendo su uso directo en piel, cejas y pestañas 📏🇪🇺🇺🇸.

Frente a estos desafíos, la industria ha buscado alternativas más seguras como el PTDS, aunque más del 50% de las personas alérgicas a la PPD también reaccionan a este sustituto. La realidad es que ningún tinte permanente está completamente libre de riesgo de sensibilización. Por ello, expertos recomiendan realizar pruebas de parche antes de cada aplicación, usar guantes de manera estricta en el ámbito profesional y fortalecer la educación del consumidor🧤📚.

✨ A futuro, la combinación de regulación sólida, innovación científica y tecnologías emergentes será esencial para equilibrar la seguridad del usuario con el desempeño cosmético. El reto está en lograr productos efectivos, duraderos y, sobre todo, más seguros para la salud de millones de personas alrededor del mundo.

Fuente: https://www.news-medical.net/life-sciences/Health-Implications-of-pe28091Phenylenediamine-The-Aromatic-Amine-in-Permanent-Hair-Dye.aspx

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