La Enfermedad Renal Crónica (ERC) es una de las afecciones metabólicas más frecuentes y una de las principales causas de muerte en gatos mayores de 5 años. Un reciente estudio publicado en el Journal of the American Veterinary Medical Association destaca que la administración de dietas terapéuticas renales en estadios 1 y 2 (fases tempranas) ralentiza significativamente el avance de la enfermedad, lo que se traduce en un aumento directo de la supervivencia y la reducción de la mortalidad.
Tradicionalmente, las guías clínicas como la IRIS recomendaban dietas renales estrictas principalmente para los estadios 3 y 4. Sin embargo, los datos de esta investigación revelan que los gatos en fases iniciales que reciben nutrición terapéutica tienen entre un 41% y un 46% menos de probabilidades de progresar a fases más avanzadas de ERC en comparación con aquellos que mantienen una dieta convencional. Asimismo, el uso de estos alimentos reduce en un 30% la mortalidad en un periodo de tres años y aumenta la esperanza de vida en un promedio de 5 meses.
Uno de los mayores temores al prescribir estas dietas de manera precoz es el riesgo de hipercalcemia debido a las restricciones de fósforo. Los investigadores aclararon que la elección de marcas con limitaciones moderadas de este mineral no eleva los niveles séricos de calcio ni del factor de crecimiento de fibroblastos 23 (FGF23), demostrando ser un manejo seguro para el paciente felino.
El estudio también evidenció que la palatabilidad y la adherencia al tratamiento representan el reto más importante: solo el 33% de los tutores mantuvo la dieta de forma estricta. Debido a esto, los autores enfatizan la importancia de la supervisión veterinaria para educar e incentivar a los tutores a respetar la prescripción nutricional sin añadir alimentos caseros, garantizando así la eficacia del tratamiento a largo plazo.


